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Primavera, deseo sexual y energía vital: ¿por qué aumenta la libido en esta época?

Por Gret de Lou, sexóloga especializada en no monogamias éticas y relaciones liberales.

 

Primavera mujer en el campo lila con deseo sexual y energia vital

Seguramente estáis tan emocionados como yo porque ya comienza la primavera en su esplendor. El solecito, los días más largos, el calorcito que empieza a despertar la piel… Todo florece a nuestro alreded

or, y parece que nosotros también.

Pero ¿es solo una sensación o realmente el deseo sexual aumenta en primavera?

Hoy te cuento por qué esta estación está tan íntimamente relacionada con la libido, la energía vital y las ganas de conectar.

 

En consulta, me gusta compartir una idea que suele generar bastante alivio: la primavera es, en realidad, el verdadero inicio del año a nivel biológico y emocional.

Muchas personas se frustran al comprobar que en enero no tienen energía ni motivación para cumplir sus propósitos de Año Nuevo. Y no, no es falta de disciplina: el invierno sigue siendo una época de recogimiento, de introspección, de ir hacia dentro. El ciclo aún no ha comenzado.

Sin embargo, la primavera marca justo lo contrario: es el momento de renacer, de florecer, de poner en marcha lo que durante meses ha estado gestándose internamente. Aquí sí aparecen la motivación, las ganas y la energía necesarias para actuar.

Y no, no es solo porque seas team frío o team calor… esto tiene su base científica.

 

Flor de cerezo en la mano de una mujer

¿Qué es la “fiebre primaveral”?

¿Has oído hablar de la llamada “fiebre primaveral”?

Se trata de un fenómeno estudiado desde hace siglos que hace referencia a los cambios hormonales y emocionales provocados por el cambio de estación. Aunque varía entre especies y organismos, tiene una base natural muy clara.

La naturaleza nos da la primera pista: los árboles, aparentemente dormidos durante el invierno, comienzan a brotar; las flores se abren; todo se activa.

La primavera nos inunda de vitalidad y buen humor. Y si te fijas, no somos los únicos: muchas especies entran en su periodo reproductivo durante esta estación.

Y aunque en nuestro caso no se trate necesariamente de reproducción, los seres humanos tampoco somos ajenos a este impulso biológico.

 

Mujer sentada en un día soleado en el centro de Talavera de la Reina

Sol, hormonas y ganas de todo

Durante la primavera se favorece la síntesis de hormonas sexuales como los estrógenos y la testosterona. Además, aumentan neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, directamente relacionados con el estado de ánimo, la motivación y el placer.

Todo esto no solo influye en la libido, sino también en las ganas de crear, de iniciar proyectos, de vincularnos y de disfrutar más de nuestras relaciones.

El aumento del deseo sexual en primavera tiene varias explicaciones:


•            Más luz, más energía: Los días son más largos y la exposición solar incrementa nuestra vitalidad. Muchas personas que en invierno se sienten más apagadas experimentan un auténtico “despertar” en esta época.

•            Hormonas del bienestar: Aumentan la serotonina y las endorfinas, mejorando el estado de ánimo y reduciendo el estrés, lo que facilita la apertura al placer.

•            Vitamina D y testosterona: La mayor exposición al sol incrementa los niveles de vitamina D, relacionada con la producción de testosterona y, por tanto, con el deseo sexual.

•            Feromonas y atracción: Con el aumento de la temperatura también aumenta la transpiración, y con ella la liberación de feromonas, que influyen en la atracción interpersonal.

•            Oxitocina, dopamina y noradrenalina: La combinación perfecta para potenciar el vínculo, la excitación, el placer y las ganas de interactuar con otras personas.

 

Mujer de pelo rojo con vestido de primavera en un parque de cactus

¿La ropa influye en la libido?

Pues sí… y más de lo que pensamos.

Con la llegada del buen tiempo dejamos atrás las capas, los abrigos y los tejidos gruesos. Aparecen prendas más ligeras, más sugerentes, más conectadas con el cuerpo.

Y aunque el deseo no se basa únicamente en lo visual, la estética, la piel visible y la sensualidad sí juegan un papel importante en la activación del erotismo.

También en la intimidad: dejamos atrás los pijamas de franela y damos paso a tejidos más suaves y ligeros, que invitan al contacto y a la conexión corporal.

 

¿El frío mata la pasión?

En mis talleres lo comento a menudo: el frío puede actuar como un inhibidor del deseo.

Sí, el invierno invita al recogimiento y al “modo cucharita”, pero también puede aumentar la pereza y disminuir la activación corporal. Cuando la temperatura es baja, el cuerpo prioriza conservar el calor interno, lo que puede afectar a la circulación y a la sensibilidad.

En cambio, con el aumento de la temperatura, la dopamina se eleva. Y recordemos: esta hormona está directamente implicada en el sistema de recompensa, la motivación y el placer.

Además, la primavera favorece los planes al aire libre, la socialización y los encuentros. Todo ello potencia los vínculos afectivos y, en consecuencia, puede estimular el deseo sexual.

 

Gret de Lou en la terraza en primavera

¿Y si no notas este aumento del deseo?

No pasa absolutamente nada. Cada cuerpo y cada momento vital son diferentes. No todas las personas experimentan este “subidón primaveral”, y eso también es completamente válido.

Habrá otras formas, otros ritmos y otros estímulos que conecten más contigo.

Muchas personas experimentan inclusive lo que se llama astenia primaveral, que ya hablaremos también de ella en otro momento. También te cuento que es frecuente que esta situación se presente después de haber llevado un inicio de año muy forzado, tratando de marcar ritmos biológicos para los que el cuerpo no estaba preparado, como ya lo he dicho al principio, sin respetar nuestros ciclos vitales porque el calendario así lo exige y justo en primavera a algunos empieza a pasar factura.

Lo importante no es responder a una expectativa, sino escuchar tu propio cuerpo y tu propio deseo.

 Disfrutar del momento… y del placer

La primavera es una invitación: a salir, a sentir, a conectar… y, por qué no, también a disfrutar del placer y de la sexualidad desde un lugar más abierto y vital.

Así que, si lo sientes… déjate llevar.

Y si no, también está bien.

Porque el deseo, como todo lo vivo, tiene sus propios tiempos.

 

Besos y feliz entrada de la primavera,Gret de Lou

Gret de Lou Zamudio es sexóloga, terapeuta de pareja y divulgadora especializada en no monogamias éticas, mundo liberal y relaciones de pareja contemporáneas. Acompaña procesos de autoconocimiento y crecimiento en su consulta presencial en Madrid y online, y colabora con distintos proyectos de divulgación sobre sexualidad consciente. Es autora del libro “De liberales en lo sexual, conservadores en el amor: creando relaciones a medida”.


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